Una ley natural es la ley del más fuerte. Es decir el pez grande se come al chico, los jóvenes arrebatan el poder a los viejos o frente a una crisis solo sobrevivirán los más fuertes, etc. Esto si bien es salvaje (de acuerdo a nuestros conceptos urbanos), permite el equilibrio del ecosistema y también la evolución, en el mejor sentido de la palabra.
En nuestra urbe, esta ley también funciona, pero con variantes insospechadas.
Por ejemplo:
La OEFA (Organismo de Evaluación y Fiscalización Ambiental), es un organismo público que asegura el adecuado equilibrio entre la inversión privada en actividades extractoras y la protección ambiental. Es una entidad que evalúa, supervisa, fiscaliza, sanciona y hasta da incentivos a los que cumplen y superan las normas medioambientales. Esta nació en el 2008 y al poco tiempo ya estaba poniendo en jaque a las mineras mas importantes del país. Las noticias indicaban sanciones económicas bastante fuertes, nombran pesos pesados como Yanacocha o el Proyecto Morococha. Se percibía que existía una entidad fuerte, autónoma y que estaba haciendo las cosas bien.
Sin embargo, una noticia en el diario Gestión de hoy llamo mi atención: "Proyecto de ley que resta facultades al OEFA se debatiría en junio", en resumen este proyecto indica que 8 congresistas han presentado un proyecto de ley que modifica la ejecución efectiva de las multas emitidas por el OEFA. Otorgando herramientas jurídicas a los multados para dilatar y enredar dicha ejecución.
Cabe mencionar que actualmente la OEFA alcanza más del 90 % de recaudación de las multas impuestas y ahora estos ocho congresistas ¿quieren reducir sus capacidades?
Si bien esta noticia por si sola ya indigna, al buscar antecedentes en referencia al volumen de recaudación que tubo dicha institución, encuentro noticias como ésta, del diario La República: Los S/. 30 millones que no cobró el gobierno en multas mineras. Que en resumen indica que en julio del 2014 se creo la ley 30230, que en esencia reduce y hasta suspende los cobros por multas efectuadas por la OEFA.
Aparentemente una entidad imprescindible y de interés general, que nació fuerte y vigorosa, esta siendo devorada por más "fuertes". Solo que en este caso no va generar un equilibrio de algún ecosistema, sino que simplemente lo va a destruir.
Pensemos por un momento en lo que sucedería si alguna de las presas de relaves que tenemos en la Carretera Central (y que tenemos varios), colapsa en la cuenca del río Rimac. Simplemente por falta de agua potable Lima desaparecería.
Considero que como este ejemplo, se pueden encontrar más. Es decir La ley del más fuerte en la urbe, se comporta de manera opuesta, y en vez de generar equilibrio, genera desequilibrio y en vez de evolución, genera retroceso o en este caso Involución.
Cabe mencionar el reconocimiento a la La Coordinadora Nacional de Derechos Humanos. que hasta donde se, es la única institución que esta haciendo suyo el problema.
